¿Cómo podemos reducir las barreras del sistema de salud para incrementar el diagnóstico precoz de casos COVID-19?
Una mirada desde el acceso a servicios de salud
MOVID-19
Martes 16 de junio, 2020




1 Contexto

Hasta el día 15 de junio, la pandemia COVID-19 en Chile ha producido 184.449 personas contagiadas (MINSAL, 2020). Uno de los pilares de la estrategia para enfrentar la pandemia es el diagnóstico precoz de los casos COVID-19 (Peck, 2020). Esto incrementa las probabilidades de aislar oportunamente a las personas contagiadas y poner en cuarentena a sus contactos (OMS, 2020). Así, resulta fundamental identificar y analizar las posibles barreras de acceso de la ciudadanía al sistema de salud. Esto es particularmente importante si consideramos que, para acceder a realizarse un examen diagnóstico (PCR), éste debe ser prescrito en una consulta médica. Una serie de barreras en el acceso al sistema de salud pueden emerger en el contexto de una pandemia: temor a consultar para evitar salir del hogar, falta de información sobre la importancia de consultar, desconocimiento de dónde hacerlo, el costo económico de la consulta o el tiempo de espera.

En Chile, a la fecha, no contamos con información oficial sobre barreras de acceso al examen para los casos sospechosos. En MOVID-19 hemos preguntado semana a semana los síntomas de la población, si han accedido a una consulta médica y al examen, y los motivos para no consultar. Esto nos permite identificar barreras de acceso a un diagnóstico precoz, diferenciando entre grupos de la población que puedan presentar mayores dificultades al acceso. También, nos permite conocer áreas donde la comunicación de riesgo podría verse favorecida y donde es necesario optimizar las condiciones materiales que reduzcan la no consulta y el diagnóstico precoz. Este informe considera datos de 44.960 participantes MOVID-19 de todo Chile, con 200.178 observaciones durante las últimas 8 semanas. Esperamos que estos datos sean valiosos para informar las decisiones del Gobierno a través de la Mesa Social COVID-19.



2 Evolución de la consulta en casos sospechosos

A modo general, solo el 34% de los participantes MOVID-19 que cumple con la definición de caso sospechoso reporta haber acudido a una consulta médica. Al ver la evolución de la consulta en el tiempo, hay una disminución desde la semana del 6 de abril hasta la semana del 20 de abril, reduciéndose a un 20% de consulta, lo que posteriormente aumenta hasta superar un 50% en la semana del 18 de mayo (Figura 1). Esto resulta de importancia dado que, como hemos mencionado en informes previos (MOVID-19), una persona con síntomas de sospecha de COVID-19 pero sin un diagnóstico continua saliendo a trabajar y realizar otras actividades con mayor probabilidad.


Figura 1. Evolución de la consulta de casos sospechosos (n=3348). Se considera como caso sospechoso a partir de la definición del Ministerio de Salud (23 de marzo, 2020). Se utiliza esta definición para facilitar la comparabilidad en el tiempo y por tener una mayor especificidad para identificar a los casos. Ver para más información el Informe MOVID-19 ¿Cómo podemos mejorar nuestra capacidad de identificar casos COVID-19.



Al analizar los mismos datos por previsión de salud del participante, se evidencia que los casos sospechosos en ISAPRE tienen un acceso a consulta médica superior a los de FONASA desde la semana del 6 de abril hasta la semana del 18 de mayo (Figura 2). Así, el aumento de consulta observado en la Figura 1 en la semana del 18 de mayo parece deberse principalmente a un aumento en la consulta de los afiliados a ISAPRE.


Figura 2. Evolución de consulta entre casos sospechosos por previsión (n=3348).



3 Motivos de no consulta entre casos sospechosos

¿Por qué dejan de consultar las personas que presentan un cuadro de caso sospechoso? Destaca, como motivo más frecuente reportado, que las personas “esperan empeorar” antes de consultar (58%), seguido de la percepción de que consultar no es importante (27%). Es decir, las dos razones mencionadas con mayor frecuencia se vinculan a la percepción de que el riesgo de estos síntomas es reducido. Otros factores que aparecen son el costo de la consulta (7%) y el tiempo de espera para acceder a ella (5%). Finalmente, en las últimas semanas se agregaron categorías que fueron mencionadas frecuentemente como texto libre por los participantes (Identificación de tópicos emergentes y clasificación automática en respuesta abierta a ¿Por qué no consultó? en el panel MOVID-19), destacando el temor al contagio como un motivo relevante para no consultar (16%), así como la saturación del sistema de salud (18%).


Figura 3. Motivos de no consulta en casos sospechosos (n=2591). Pregunta de respuesta múltiple (categorías no mutuamente excluyentes).



4 Evolución de toma de examen en casos sospechosos

Durante todo el tiempo de observación, sólo 20% de las personas que cumplen la definición de caso sospechoso se han tomado el examen (PCR). Desde la semana del 13 a la semana del 27 de abril, hay un aumento de las personas que reportan haberse realizado un examen COVID-19 la semana pasada. Este valor alcanza un 30%, el cual se mantiene relativamente estable hasta la semana del 25 de mayo. Al analizar los datos por seguro de salud, las personas con ISAPRE tienen un mayor acceso al examen en comparación a FONASA, desigualdades similares a las observadas al analizar los tiempos de espera y las cuarentenas. Esta diferencia se observa durante todas las semanas de análisis, acentuándose en la semana del 18 de mayo.